¿Por qué es tan inusual este animal?
La mayoría de las salamandras empiezan su vida en el agua, luego pierden las branquias y salen a tierra firme. El ajolote se salta esa parte. Se queda toda la vida como un “bebé” que respira bajo el agua y, aun así, tiene sus propias crías. Los científicos lo llaman neotenia. Nosotros lo llamamos no irse nunca de casa.
¿Por qué tiene ese aspecto?
Esas cosas rosadas como plumas que tiene en la cabeza son branquias externas: respira a través de ellas. La sonrisa permanente es simplemente la forma de su boca ancha. ¿Y el famoso color rosa? Es cosa del comercio de mascotas. Los ajolotes salvajes son de un marrón oscuro como el barro, con motas doradas.
Su rasgo biológico más raro
La regeneración. Un ajolote puede volver a formar una pata entera (huesos, músculos, nervios y todo) en cuestión de semanas y sin cicatriz. También puede reconstruir la cola, la médula espinal y trozos del corazón y del cerebro. Los investigadores lo estudian con la esperanza de que algún día los humanos podamos curarnos igual.
¿Por qué es raro?
Hay millones de ajolotes en laboratorios, acuarios y videojuegos, pero los salvajes casi han desaparecido. Su único hogar es una red de canales en Ciudad de México, acorralada por la contaminación y por peces hambrientos que no deberían estar allí.
Datos curiosos de su comportamiento
El ajolote caza por succión: abre la boca de golpe y aspira todo lo que le cabe. Es activo sobre todo de noche y vive feliz en solitario. Los jóvenes a veces se mordisquean las patas entre sí; por suerte, vuelven a crecer.
Récords
El ajolote tiene uno de los genomas más grandes jamás secuenciados: unos 32.000 millones de letras de ADN, diez veces más que un ser humano. Su nombre viene de Xólotl, el dios azteca del fuego y del rayo, que según la leyenda se convirtió en ajolote para no ser sacrificado.

