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Versus 3 min de lectura

Dugongo vs. manatí: ¿en qué se diferencian?

Los dugongos y los manatíes son “vacas marinas”, pero son fáciles de distinguir en cuanto sabes dónde mirar: la cola, el hocico y el agua en la que viven.

Dos dugongos frente a frente sobre una pradera marina y un arrecife de coral en agua turquesa clara con rayos de sol
Dos dugongos flotan cara a cara sobre la pradera marina, como si tuvieran una tranquila charla submarina.

Los dos son herbívoros grandes, lentos y bigotudos. A los dos los llaman “vacas marinas”. Los dos son parientes de los elefantes. Pero el manatí y el dugongo son animales distintos, y en cuanto sepas dónde mirar, no volverás a confundirlos.

La forma rápida de distinguirlos: la cola

  • Manatí: una cola redonda, plana y en forma de pala, como la de un castor.
  • Dugongo: una cola dividida en dos puntas, como la de un delfín o una ballena.

Si solo vas a recordar una cosa, que sea la cola.

Cara a cara

Manatí Dugongo
Especies 3 (del Caribe, africano y amazónico) 1
Cola Pala redonda Dividida, como la de un delfín
Hocico Corto, con el labio superior partido y muy móvil Muy inclinado hacia abajo, como una aspiradora
Agua Ríos, manantiales y costas (dulce y salada) Solo el mar
Dónde América y África occidental Océano Índico y Pacífico occidental, de África oriental a Australia
Tamaño Hasta unos 4 m (13 ft), normalmente 400–600 kg (880–1.300 lb) Hasta unos 3 m (10 ft), normalmente 230–400 kg (500–900 lb)
Estado Las tres especies, vulnerables Vulnerable

Hocicos distintos, menús distintos

El hocico del dugongo apunta casi recto hacia abajo. Está hecho para pastar las praderas marinas del fondo, y los dugongos dejan largos surcos de alimentación en ellas. El hocico del manatí es más corto y su labio superior está dividido en dos mitades que funcionan como manitas, así que puede comer plantas del fondo, de media agua o de la superficie.

El dugongo es una cortadora de césped. El manatí, un comensal exigente con unos labios muy hábiles.

Dientes y colmillos

Los manatíes tienen “muelas en marcha”: los dientes gastados del fondo se sustituyen continuamente por otros nuevos que avanzan, como en una cinta transportadora. Los dugongos no lo hacen, pero a los machos (y a algunas hembras viejas) les crecen unos pequeños colmillos que asoman de la mandíbula superior.

Raro pero ciertoLos parientes vivos más cercanos de las vacas marinas son los elefantes. Los manatíes incluso tienen unas pequeñas uñas en las aletas que recuerdan un poco a las de un elefante.

El primo gigante que perdimos

Antes existía un tercer tipo de vaca marina: la vaca marina de Steller, un pariente gigante del dugongo que vivía en el frío mar de Bering y quizá llegaba a medir 9 m (30 ft). Los europeos la descubrieron en 1741 y la cazaron hasta extinguirla en 1768, solo 27 años después.

Entonces, ¿cuál es cuál?

Si estás en Florida, el Caribe o el Amazonas, es un manatí. Si estás en Australia, el mar Rojo o el sudeste asiático, es un dugongo. Y si sigues dudando, mira la cola.

Fuentes

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