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A fondo 3 min de lectura

¿Por qué el picozapato parece un dinosaurio?

Metro y medio de altura, un pico como un zueco y una mirada que te para el corazón. Hay una muy buena razón para que esta ave parezca prehistórica.

Picozapato de pie junto a una pequeña figura de dinosaurio en un pantano a la luz de la luna
Un picozapato se yergue junto a un compañero escamoso con aspecto de dinosaurio en una marisma brumosa al atardecer.

Quédate el tiempo suficiente en un pantano africano y algo te devolverá la mirada. Mide metro y medio (5 ft), apenas parpadea y tiene un pico como un zueco de madera. Te presentamos al picozapato, el ave que parece haber salido directamente del Jurásico sin enterarse de que los dinosaurios ya no están.

Spoiler: las aves SON dinosaurios

Aquí viene el giro. El picozapato no solo parece un dinosaurio. Científicamente hablando, lo es. Las aves son los descendientes vivos de los terópodos, el mismo grupo que nos dio al velocirraptor y al T. rex. Cada paloma de tu calle es, técnicamente, un dinosaurio diminuto.

La mayoría de las aves lo disimulan bien. Plumas, caras monas, cantos alegres. El picozapato ni se molesta. Conserva las patas escamosas, la cabeza pesada y esa mirada fría y calculadora, y por eso tu cerebro grita “prehistórico” nada más verlo.

Ese pico es un arma

El pico del picozapato es la estrella del espectáculo: hasta unos 24 cm (9,4 in) de largo, casi lo mismo de ancho y rematado con un gancho afilado en la punta. Está hecho para una sola tarea: agarrar presas resbaladizas y no soltarlas.

Su comida favorita es el pez pulmonado, un pez parecido a una anguila que puede sobrevivir en el barro. El picozapato también come bagres, ranas, serpientes de agua e incluso crías de cocodrilo. Los bordes afilados del pico le ayudan a decapitar las presas grandes antes de tragárselas.

Raro pero ciertoLos picozapatos “hablan” castañeteando el pico. Suena como si alguien disparara una ametralladora en mitad del pantano.

La mirada asesina

Casi siempre, el picozapato caza sin hacer absolutamente nada. Puede quedarse totalmente quieto durante horas, vigilando el agua. Sus ojos miran hacia delante, lo que le da buena percepción de la profundidad… y hace que parezca que te está juzgando personalmente.

Entonces ataca. El picozapato se lanza hacia delante con todo el cuerpo en un movimiento que los científicos llaman “colapso”: alas abiertas, pico abierto, estrellándose contra el agua con todo su peso. Es torpe, violento y muy, muy eficaz.

Puede quedarse quieto durante horas. Luego ataca con todo lo que tiene.

Construido como un planeador prehistórico

Cuando por fin despega, el picozapato despliega una envergadura de hasta 2,6 metros (8 ft 6 in). Vuela con el cuello recogido y su enorme cabeza encogida, con aleteos lentos y largos planeos. Contra el cielo, parece menos un ave y más algo colgado del techo de un museo.

¿Está en peligro el picozapato?

Por desgracia, sí. El picozapato está catalogado como vulnerable. Solo quedan unos pocos miles en los pantanos de África oriental y central, en países como Sudán del Sur, Uganda y Zambia. Sus humedales se están desecando para la agricultura, y a veces se capturan pollos para el comercio ilegal de fauna.

Además, crían muy pocos pollos. Una pareja suele poner de uno a tres huevos, pero a menudo solo sobrevive un pollo. Por eso cada picozapato cuenta.

El veredicto

¿Por qué el picozapato parece un dinosaurio? Porque mantuvo el aire de familia. Bajo todas esas plumas hay un linaje de más de 150 millones de años, y el picozapato lo luce con orgullo. Si alguna vez te cruzas con uno, no parpadees primero. Perderás.

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