¿Por qué es tan inusual este animal?
El aye-aye es el primate nocturno más grande del mundo y caza como ningún otro mamífero: llamando a la madera. Golpea una rama hasta ocho veces por segundo, escucha con sus orejas gigantes si hay túneles huecos, roe un agujero y saca la larva que hay dentro. Vamos, un pájaro carpintero con dedos.
¿Por qué tiene ese aspecto?
Cada parte rara tiene su función. Las orejas enormes captan el eco de sus golpecitos. Los dientes delanteros no dejan de crecer nunca, como los de un roedor, para poder roer la madera. Y los ojos grandes aprovechan hasta la última gota de luz en el bosque a medianoche.
Su rasgo biológico más raro
El dedo corazón. Es largo, huesudo y fino como una ramita, con una articulación esférica que le permite girar casi en cualquier dirección. El aye-aye lo usa para golpear, para sacar larvas y, como filmaron unos científicos en 2022, para hurgarse la nariz hasta la garganta.
¿Por qué es raro?
Cuando se descubrió, los científicos pensaron que era una especie de ardilla. Tardaron décadas en ponerse de acuerdo en que era un lémur. Y en 2019 unos investigadores encontraron en cada muñeca un sexto “pulgar” diminuto y oculto en el que nadie se había fijado.
Datos curiosos de su comportamiento
Los aye-ayes pasan la noche recorriendo las copas de los árboles y el día durmiendo en nidos de hojas en forma de bola. Son sobre todo solitarios. Además, apenas temen a las personas y se acercan tranquilamente a un humano, algo que no les ha salido nada bien.
Récords
Es el único miembro vivo de toda su familia, Daubentoniidae. Por desgracia, también tiene el título de animal más desafortunado de Madagascar: según el folclore local, si un aye-aye te señala con el dedo, morirás, así que muchos los matan nada más verlos.
